lionroarHace un tiempo, un muy buen amigo, con el que alguna vez había hablado sobre la ansiedad, sus orígenes… me preguntó

¿Porqué todos los psicólogos cuando habláis de ansiedad ponéis el ejemplo del león?

“La verdad es que no sé!  Supongo que es un buen ejemplo!!!!”  Le contesté.

Me comentó que después de haber hablado conmigo del tema, cada artículo que leía, cada programa de radio o de televisión que veía en el que se hablaba de ansiedad…ahí que salía el león!!!!

Y me he dado cuenta que en nuestros post aún no le hemos presentado, así que ahí va!!!!

¿Qué es la ansiedad?

Una respuesta natural del organismo humano para adaptarse a las exigencias de la vida.

La ansiedad, en principio, es natural, necesaria y no-peligrosa

Pero donde tiene su origen la ansiedad?

Pues simplemente en la adaptación al medio y la capacidad de supervivencia que ha permitido evolucionar a los homínidos hasta llegar al homo sapiens sapiens de nuestros días.

Imaginemos a nuestro hombre primitivo que está caminando tranquilamente mientras y de repente, escucha es rugido de un terrible animal salvaje, UN LEON ¡!!!!

Inmediatamente su cerebro reacciona evalúa la situación como peligrosa y empieza a activar todos los mecanismos de defensa!!

En este caso ¿cuál es la mejor defensa? Pues para un hombre primitivo que lleva millones de años evolucionando con un sistema de autoselección de la especie existen dos reacciones posibles:

–     Huir

–     Contraatacar

En cualquier caso toda la química de nuestro cerebro actúa segregando las sustancias que harán posible una de estas dos reacciones, que como veis son eminentemente físicas.

Si profundizamos un poco en el mecanismo, esta información de peligro al escuchar el rugido, es procesada en el cerebro por el Sistema Nervioso Central y la envía al Sistema Nervioso Autónomo que hará su trabajo.

El Sistema Nervioso Autónomo está compuesto por dos sistemas menores:

A-  El Sistema Nervioso Autónomo Simpático: Es el encargado de preparar a nuestro organismo para la acción (defensa o huida) en caso de amenaza.

B-    Sistema Nervioso Autónomo Parasimpático.  Se encarga de restaurar a nuestro cuerpo su estado natural (se dedica a «parar» al Sistema Simpático).

Además, cuentan los expertos, que el león prevé  provocar dos posibles respuestas en sus víctimas cuando ruge. O las paraliza con el rugido y así puede devorarlas, o consigue hacerlas huir en dirección contraria donde esperan las leonas para comérsela. Estas dos mismas reacciones podemos observarlas en una persona en situación de ansiedad, hay quien se queda paralizado y no actúa, y hay quien se acelera, empieza a actuar sin ton ni son y por tanto sus acciones son del todo ineficaces y muchas veces opuestas a las deseadas.

El problema que tenemos actualmente es que ya no vivimos en la sabana rodeados de leones que nos puedan atacar. Nuestros peligros actuales son el jefe que nos pide explicaciones sobre nuestro trabajo, el cliente con el que tenemos que renegociar unas condiciones, el compañero de trabajo que pretende ocupar nuestro puesto, tener que hacer una presentación delante de un gran número de personas… y ante este tipo de peligros  acelerar el ritmo cardíaco, irrigar más los músculos para poder salir huyendo es justo lo contrario de lo que necesitamos.

Así que el principal inconveniente es que tenemos un cuerpo diseñado para huir ante un peligro pero vivimos en un entorno en el que para hacer frente a  la mayoría de los peligros que nos rodean debemos quedarnos parados, tener gran actividad neuronal y poca actividad muscular.

La razón es que la evolución de la especie humana es un proceso lento, en cambio en solo 100 años nuestra manera de vivir ha cambiado muchísimo. Y por tanto las situaciones que percibimos como amenazantes también

La actual reacción a estímulos identificados como peligros o amenazas, va más allá de lo físico y puede manifestarse  en otros aspectos:

Cognitivo(Mental): Incapacidad para conseguir las cosas, pensamiento de peligro, preocupación sobre los acontecimientos futuros, alto nivel de exigencia, gran perfeccionismo, miedo al fracaso, excesiva necesidad de control i falsa interpretación de los síntomas.

Conductual,  Moverse con inquietud, golpear con los dedos, irritabilidad, dificultad de concentración, falta de memoria, fatiga más importante por la mañana  que por la tarde.

En definitiva, nuestro cuerpo es como un tractor por un circuito de Formula 1… con lo cual debemos aprender a hacer unos ajustes a nuestro cuerpo para que pueda adaptarse!!!!!

Podemos empezar por dos ejercicios básicos.

1-   Cuando percibimos un peligro nuestro cuerpo, que está diseñado para salir corriendo y huir, genera grandes cantidades de adrenalina. Como en lugar de huir debemos quedarnos quietos tenemos un problema con esa cantidad de adrenalina acumulada en nuestro organismo, debemos quemarla!!!!! La manera de conseguirlo es hacer ejercicio aeróbico 3 veces por semana durante más de media hora.

2-  Conseguir controlar nuestra respiración y todos los procesos que de ella se derivan es vital para controlar la ansiedad. Por tanto la práctica de técnicas de respiración y relajación nos será de vital ayuda.

En otra ocasión hablaremos de los pensamientos que generan esta ansiedad y cómo aprender a gestionarlos pero para empezar estos dos ejercicios son esenciales y suficientes. Sin olvidar, por supuesto que la perseverancia es la clave para que nuestro plan de acción tenga éxito!!!!!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ver más

  • Responsable: El titular del sitio.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.